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viernes, agosto 29, 2008




Ya no estas


Los minutos se siguen consumiendo.
Segundos que siguen escapando de la vida.


Lágrimas oscuras como rosas en flor sobre mi blanca piel.
Recuerdos transformados en absoluta oscuridad.


Encerrada sin poder escapar de la nada.
En el cuarto la compañía era mi vida.


Mirándome al espejo observe lo que era,
Reflejar de mi rostro fruto de dolor sin angustia.


Espejo que no miente, realidad que no se esconde,
Tiempo que pasa desapercibido, fin de una era.


No se sabe como terminará.
Sonrisa que ya no existe, solo recuerdos deambulan.


Tú ya no estás.
Aún te espero,

Aún te sueño,
Aún eres un eco.

sábado, agosto 09, 2008

ERAS


El día comenzaba normal como todos, mis ojos se abrían ante la tenue luz del sol,que traspasaba la persiana.
Cielo despejado, nostálgico adiós que quedó plasmado en la alcoba. Fueron muchos los sueños, tu rostro fue mi persecución; momentos e historias que colmaron cada hoja de mi diario, que luego de tu partida yace tirado bajo la cama.

Odiando cada amanecer, odiando despertar y no sacar tu recuerdo de mi alma, odiando no poder quitar tu mirada de mi memoria, alucinaciones que me abstraen, sentimientos que me impiden seguir.
Olvidar es el remedio, el tiempo sepulta el amor transformado en la asquerosa desilusión. Hacia donde mire hay algo que revuelve mis entrañas, no pretendo asesinarte, no pretendo arrancarte de cada maldita palabra dedicada a tu fragancia. El olvido es complejo, pero más es tratar de asumir que jamás fue algo sincero.

ERAS lo que quería, ERAS el que me hacia sentir como si estuviera a diez mil pies de altura, ERAS el que con tan solo una caricia, me hacia extraviarme en la excitación de un deseo con tu cuerpo.
Los sueños, a veces solo se pueden quedar como tal, sin embargo, la realidad esta en nuestra mano, por desgracia, en la mía no estaba.




jueves, agosto 07, 2008


Pena es (era) la palabra

Pena es la palabra, llorar la respuesta, por momentos creí estar en la escena de Romeo y Julieta. Sin darme cuenta, al querer dar un paso, caí sobre los restos de un amor inconcluso.
Odio la sensación de los latidos, detesto esa amargura del te quiero. No lo niego, no lo acepto, contradicción de locura que yace en mi cabeza, explorando cada centímetro, tratando de ocultar lo que sensiblemente es visible.
Delicadeza sin comienzo, sentimientos que afloran al instante que caigo rendida bajo tu excitante mirada. Nada es como es, no creo lo que veo, tampoco confío en el hablar de mi pensamiento. Tiempo que termino, muerte inminente, secretos petrificados en la inmensidad del océano. Pretendes crear una falsa imagen, dando lástima por el camino del mundo, tan sólo un instante para la compasión de muchas almas. Más, no es así cuando me has de mirar fijamente, arco iris monocromática, mentiras que rasgan mi ropa, hiriendo mi cuerpo, ahogándome en profundos charcos de sangre.
Pena era la palabra, llorar la pregunta, reseña de una crónica del onírico mundo, inmóvil en el tiempo, marginado de toda realidad.
No puedo continuar, todo murió, abnegada asfixia, cínico ente que desgarraste mi piel con tan sólo una mentira.
Estropeaste el delirio, clausura de la boca putrefacta de tanta blasfemia, Oh! Joven incorrecto te jactas de un buen actuar, sin remedio, te pierdes en la oscuridad. Inconsecuencia en el obrar, embustero, embustero, embustero, embustero, Dios perdone falsedad en tu voz de santo niño; escondite esquizofrénico de una vida desequilibrada.

sábado, agosto 02, 2008

Inevitable casi imposible

Ya es inevitable, dolor en distancia, sueños que caen
sin tener un cielo. El viento sopla, jugueteando con las resecas hojas que descansan en
tan bello jardín, siendo mis lágrimas la vida que brota desde cada raíz.
El filo del cuchillo que reposaba en la mesa, se reflejaba
con los ingenuos rayos de esa luna imponente.
Mi piel helada, rogaba por sentir la calidez del brotar de tu sangre
Con solo angustiosos latidos, mi fragilidad se rindió ante la furia del placer doloroso.
Cayendo sin príncipe que me cobije en su regazo, escribo
en la pared de los recuerdos, con rojo tinta; un grito
desesperado ahuyentando cada segundo que trata de ahogarme.
Imposible escapar del llanto, insoportable sentirte lejos,
Es como leyenda, te amo y no es más que un eco entre montañas.
La noche y su manto apagaron el fuego de tus mentiras.
Lágrimas negras por una blanca mejilla.
Brazos en sangre.
Muro que suplica ayuda.
Y alma que desfallece sin ser alegría.